
Caifanes, una de las bandas más importantes del rock en Latinoamérica comenzaba a escribir su historia hace 31 años con su álbum debut homónimo.
Tomando la base post punk británica y sus atmósferas densas, la banda no solo definía su sonido, también retomaría la imagen inglesa de una banda en particular, The Cure.
Pese a su marcada influencia, Caifanes no carecería de identidad por este simple par de razones:
- Saúl Hernández decidía cantar en español.
- Las atmósferas densas eran adaptadas a la idiosincrasia mexicana, al tema ancestral que tanto gusta a Hernández.
En 10 tracks
En 10 tracks, los de la Ciudad de México crearon un precedente en la historia del rock nacional pues aunque había bandas en español como Soda Stereo o de corte más pop como Radio Futura, Hombres G y compañía, no había una que retratara la imagen nacional con ese sonido anglosajón.
A la fecha, su existencia es parte de cualquier melómano sin importar su edad a pesar de haber dejado de ser oficialmente una banda joven, es pues un modelo para varias generaciones.
Caifanes abre con Maténme porque me muero, una pieza ochentera con sintetizadores y guitarreo de la década. De ahí se pasa a Te estoy mirando para llegar al cover cumbiancero de La Negra Tomasa.
A lo largo del álbum cargado de energía se encuentran temas como Amanece, Nunca me voy a transformar en ti, Cuéntame tu vida, Viento y La bestia humana que basta decir que tuvo la colaboración de Gustavo Cerati.
Por esas razones, Caifanes marcó un antes y un después del rock que se hacía en México, sin miedo a hacer covers de un género distinto al suyo, adaptar sonidos y cantar en español.
Para ejemplicar la importancia del álbum, va el disco completo:





Deja un comentario